Heredia. Agosto, 2025
Encontrar hospedaje como usuaria de silla de ruedas cada vez que salgo de casa hacia otro destino es todo un tema, ya sea dentro o fuera del país. La incertidumbre y la ansiedad siempre están presentes, sobre todo si viajo sola. En esta ocasión, necesitaba un hospedaje accesible por una noche, en Liberia, Guanacaste, con motivo de una charla que iba a dar en la zona.
Escogí el hotel Hampton Inn by Hilton Guanacaste Airport, por 3 motivos:
- Era una parada intermedia entre mi casa y mi destino. Tenía una lesión en la mano y manejar grandes distancias se me hacía muy doloroso y cansado.
- En la página web se puede reservar específicamente una habitación accesible para silla de ruedas.
- Ahí trabaja una persona que me ayudó en uno de los momentos más críticos de mi vida. Quería aprovechar la ocasión para agradecerle personalmente. Podés leer más de esta historia en el post: El vuelo y el héroe silencioso.
Acceso general al hotel
En esta ocasión, viajaba sola en mi carro. Llegar al hotel es bastante fácil y no requiere desviarse de la calle principal. Se ubica justo al frente del Aeropuerto de Liberia, en Solarium.
El parqueo está a nivel con las aceras, bastante cerca de la entrada principal del hotel. Tiene medidas adecuadas y los espacios reservados para personas con discapacidad están bien señalizados. La entrada del hotel está a nivel con la acera y las puertas son automáticas, así que no tuve que realizar mayor esfuerzo para entrar. El mueble de recepción es un poco alto, pero el personal está atento a brindar siempre una buena atención.
La habitación accesible
La habitación accesible que me asignaron estaba en el segundo piso, fácil de llegar por medio del elevador y la señalización. La puerta es amplia pero un poco pesada. El espacio interior bastante amplio para maniobrar con mi silla de ruedas. Cuenta con un escritorio bastante cómodo para aquellos que como yo, requerimos un espacio para trabajar tranquilos.
La cama tiene una altura adecuada para facilitar la transferencia y un closet abierto para los bolsos, pero sin opción accesible para colgar ropa. Amé que desde la cama se pueden apagar las luces. Me ha pasado incontables veces en muchos lugares que me paso a la cama con la luz encendida, solo para darme cuenta que tengo que levantarme a apagar las luces primero. Los controles del aire acondicionado están en una ubicación y altura que me permitió subir la temperatura sin tener que pedir ayuda. Padezco de frío y subir la temperatura a 24ºC es lo primero que hago cuando entro a una habitación de hotel que generalmente están a 18ºC.
Un dato curioso y muy positivo de esta habitación accesible es que es connecting. Esto quiere decir que se comunica mediante una puerta interna con la habitación del lado. Esto resulta útil en el caso de familias con un miembro usuario de silla de ruedas. O en el caso de una persona usuaria de silla de ruedas que tenga asistencia personal y prefiera más privacidad, teniendo una habitación para ella y otra para el/la asistente.
El baño de la habitación accesible
El baño es el rey de los detalles. Es el espacio donde más cosas pueden estar bien o mal y que hace una gran diferencia en la comodidad para los huéspedes.
Este tiene un área interna amplia para maniobrar incluso si necesitara apoyo de un asistente. La puerta es corrediza, mi estilo favorito porque no disminuye el área útil ni dentro ni fuera del baño. El inodoro está a una buena altura, recostado a un lado a la pared, con espacio suficiente del otro para la transferencia lateral. Tiene barra fija lateral y trasera, a la altura que manda la normativa. Cuenta con una alarma de emergencia a la par del inodoro y el papel higiénico está de fácil acceso.
En la ducha es donde se esconden la mayor cantidad de detalles. Acá, invito siempre a los diseñadores a ponerse en nuestra silla y simular cómo se podrían bañar, más allá de cumplir sólo con un checklist.
En este caso, la ducha cuenta con un asiento plegable en la pared, pero el asiento está al lado opuesto del mando del grifo. Entonces tengo que abrir el agua antes de pasarme al asiento, lo cual haría que mi silla de ruedas se moje. No soy la más fan de ese tipo de asiento, pues por lo general, son pequeños y uno se resbala un poco hacia afuera. Por eso, ando con mi silla de baño, es más amplia y sirve también en caso de tener murete o una tina.
Las barras, la mayoría de las veces veo que se ponen donde no se necesitan. En este caso, están al lado opuesto del asiento plegable. ¿De qué sirven ahí en caso que me resbale del asiento?
La grifería: puntos a favor por tener ambas opciones: que el agua caiga de arriba o usar la grifería tipo teléfono. Yo personalmente prefiero que el agua me caiga de arriba para poder usar mis dos manos en lavarme el pelo o enjabonarme. La grifería tipo teléfono resulta muy útil para lavarse los pies. O si se requiere la ayuda de un asistente. Pero siempre es positivo contar con ambas opciones.
El jabón, el shampoo y el rinse. En este caso están pegados a la pared, también lejos del asiento plegable. Por dicha ando mi silla de baño, porque puedo acomodarla donde y cómo me resulte más cómodo.
En resumen, con la ducha siempre les recomiendo a los hoteles tener sillas de baño como la mía, así grandes. O si quieren ser más pro, tener a disposición de los clientes las sillas de baño auto-propulsables para brindar mayor seguridad y confort a los huéspedes con discapacidad física. Recordemos que en la ducha es donde hay mayor riesgo de caídas.
Áreas comunes
Las áreas comunes del hotel Hampton Inn by Hilton Guanacaste Airport son amplias y fácilmente transitables. Para el desayuno, las mesas son cómodas, hay bastante espacio de circulación entre ellas y el personal siempre dispuesto a brindar apoyo cuando se solicita.
La piscina no la usé, no tenía como entrar y salir sola. Puntos extra para los hoteles que invierten en el pool lift y que brindan la opción a todas las personas de refrescarse y nadar un rato. Al gimnasio no fui, generalmente tampoco se piensa que una persona en silla de ruedas se vaya a ejercitar. Y la verdad, en este viaje, tampoco estaba en el itinerario.
Comida

La comida estaba deliciosa. Por la noche, pedí room service mientras estaba en una reunión. Se me antojó una hamburguesa y cumplió todas las expectativas. El desayuno también estaba muy rico y con variedad de opciones.
En general, la experiencia como usuaria de silla de ruedas viajando sola fue bastante buena. El servicio que brinda el personal es impecable. Algunas cosas que mejorar: si, como en cualquier lugar. En mi caso, cumplió con mis expectativas para una noche de descanso y parada estratégica. Es una buena opción para usuarios de silla de ruedas en una ubicación estratégica.
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♥️ chuza Naty! Siempre viajando sola! Amo tu blog!
Muy excelente opción para tomarlo en cuenta ya que son pocos los hoteles accesibles.
Gracias Naty por esa información, pero dime qué tipo de silla de baño usas?